Luz Pulsada
  La luz intensa pulsada, a diferencia de los láseres convencionales, que emiten en una única longitud de onda fija, emite un espectro amplio de luz, en una gama de longitudes de onda diferentes y con una serie de parámetros que se pueden ajustar a cada paciente. Esto representa una gran ventaja respecto a otros equipos láser, ya que permite tratar con mayor eficacia hombres y mujeres de todas las edades, con diferentes tipos de piel, y de pelo.

  Los láseres convencionales, trabajan cada uno de ellos con una longitud de onda que no se puede variar, y no pueden, por tanto, adaptarse a diferentes tipos de piel y de pelo.

   En el caso de la depilación, el tratamiento se basa en el principio de la fototermolisis selectiva, que daña específicamente los folículos pilosos con mínima afectación de los tejidos circundantes. La luz intensa pulsada es absorbida por dichos folículos y da como resultado un calentamiento que los destruye, consiguiendo la depilación.

   La terapia consiste en varias sesiones de tratamiento, aplicadas con intervalos de entre tres semanas y tres meses consiguiéndose una disminución gradual de la cantidad de pelo. El número de sesiones requerido y el resultado clínico obtenido dependerá del tipo de piel, zona a tratar y características del pelo de cada paciente.
   
  No obstante, la experiencia nos indica que aquellas pieles con tendencia a quemarse a causa del sol, obtienen mejores resultados que aquellas que se broncean con facilidad. Estas últimas suelen tener más variabilidad en los resultados.